domingo, 29 de marzo de 2009

Dar la vida es empujar en una cama de hospital?

Con el objetivo de hacer de esto algo mínimamente periodístico, me inclino por otro tema de sociedad. Tras conocer la convocación de una manifestación en contra del aborto en Madrid y anteriormente la polémica del cartel publicitario creado para el mismo fin, me apetece dar mi opinión sobre ello.
Estoy totalmente a favor del aborto. No dudaría en recurrir a ello si lo necesitase y si estuviera legalizado, lo cual no significa que no resultase complicado para mí. Vamos a ver. Partiendo de lo evidente, una niña de 16 años no tiene la madurez suficiente para criar un hijo. Ya no es sólo que suponga un cambio brutal en su forma de vida y le cree responsabilidades para las que no esta preparada, sino que mirando más por la criatura, esto influirá gravemente en su futuro. En algunos casos el niño recibirá el cuidado intensivo de los padres de la precoz madre y esto supondrá una confusión tremenda para él, pues le tratarán como a un hijo más al mismo tiempo de que su madre continua dependiendo de ellos. Además cada generación le inculcará unos valores diferentes. Y esto en el caso de que se tengan los bienes suficientes para cubrir sus necesidades. Encuentro tan importante como parir un niño el poder criarlo. No nace formado ni psicológicamente ni físicamente, por lo que se puede decir que "su simple nacimiento no le da la vida por sí misma". Esa es mi opinión. Por esto mismo, ya sea en mujeres de 16 o 20 años, traer un hijo al mundo supone mirar muy hacia delante y pensar la vida que podemos ofrecerle, puesto que no vale con simplemente darle la capacidad de respirar si años después no le va a quedar más remedio que destrozarse los pulmones con alguna sustancia nociva para evadirse de esa vida a la que le hemos subordinado.
Estoy convencida de que el aborto hubiera impedido que muchos padres, que no estaban preparados para serlo por cualquier razón, hayan tenido hijos que no han sabido educar y han convertido inevitablemente en niños conflictivos. He de reconocer que tengo un razonamiento un tanto radical en este aspecto: tu le das la vida a tu hijo, sí, pero si luego le das una infancia pésima,que daño haces indirectamente? Pienso que esos niños maltratados a los que sus padres culpan de sus desgracias muchas veces se convierten en máquinas de provocar sufrimiento (asesinos, maltratadores, violadores, violencia de género) Hombres y mujeres con problemas de alcoholismo u otras drogadicciones severas que no buscan tener descendencia y el crío pasa a ser una carga. Conozco a alguien así y puedo decir que la inestabilidad que esto le ha provocado es crucial para el desarrollo de su vida. Y como estos otros casos que ahora no me vienen a la mente.
Quizá este equivocada, pero lo cierto es que cada vez que me pongo a pensar en los grandes conflictos del mundo, llego a la conclusión de que la causa primera es la sobreabundancia de individuos en el planeta, y en que si dos personas solas se bastan para hacerse daño mutuamente, cuando se trata de los intereses de millones de individuos distintos pues...como para aumentar la cantidad sin preocupación alguna. Es muy posible que no estéis de acuerdo conmigo, pero pensadlo... quizá no baste con decir que la mujer tiene derecho a decidir sobre lo que se gesta en su interior y otras frases típicas del estilo. Quizá la respuesta esté en por qué resulta tan fácil considerar persona al feto de 2 semanas cuando hay cientos de niños creciendo en orfanatos.
Tampoco creo que la legalización del aborto despreocupe más aún a los jóvenes; veo improbable que de alguna mujer lleguemos a oír: "No pasa nada no te lo pongas y el mes que viene paso por el quirófano.."
En fin, me alegro de que la reforma siga adelante. Quisiera conocer vuestra opinión :)

viernes, 27 de marzo de 2009

Cotilleo inevitable

Anteayer me dirigía felizmente a la facultad en autobús. No, evidentemente este no es el tema del post, no estoy tan poco inspirada. La cosa es que detrás de mí se sentaron dos mujeres y una de ellas tenía un tono de voz bastante alto, con lo que a pesar de mi concentración en la lectura no pude evitar escuchar su conversación. La mujer "chillona" empezó a hablarle a la otra de sus historias legales relacionadas con su trabajo en una residencia. El tema era ya de por sí interesante, cuando la segunda mujer comenzó a hablar de lo suyo:

-Estábamos mi novio y yo esperando al metro un sábado sobre las doce de la noche (no había nadie más) y vimos en el andén de enfrente a unos guardias de seguridad registrando a una inmigrante. Quien dice registrando dice... Yo les grité que eso sólo lo puede hacer la policía, y conseguí que dejaran en paz a la chica, pero vinieron hacia nosotros. De malas maneras empezaron a hablarnos y a empujar a mi novio. A mi afortunadamente no me pasó nada pero él tiene la columna fracturada. Nos retuvieron literalmente. No nos dejaban irnos. Llamábamos a la policía pero no venía nadie. Me asomé a la calle y vi coches de policía pasando sin detenerse.
-Es que no se atreven a entrar ahí -añadió la otra- Es su territorio. Incluso muchas veces se sientan donde los ticketeros en vez de estar dando vueltas y vigilando, que es su trabajo.Tienen auténtico poder.
-Lo hemos denunciado pero eso va muy despacio.
-La mayoría tiene varias denuncias encima.

No sé que parte del relato será verídico y cual estará levemente exagerado, pero partiendo de que cada día paso por ahí y veo a dichos señores sentados despreocupadamente donde los ticketeros (o como narices se llamen), y de la cantidad de agresiones racistas registradas en los últimos meses, no me cuesta creerlo. Otro punto más que añadir a la larga lista de asuntos podridos de la sociedad. Lo más preocupante es que no tengo muy claro si yo les plantaría cara como supuestamente hizo esta mujer, o no sería capaz de intervenir en la escena. Ahí es cuando me doy cuenta de que yo también estoy contaminada.

jueves, 12 de marzo de 2009

Detalle literario

"Supuse que temía que nunca volviera de la guerra, y un niño podría ser algo mío que estaría siempre a su lado. Hicimos el amor una y otra vez, casi desesperadamente. Era como si pretendiera verterme todo yo dentro de ella para que una parte de mí se quedara en casa. Ella me recibía con un deseo furioso, también con lágrimas en los ojos y espasmos silenciosos."

Despojos de guerra. Ha Jin.

lunes, 9 de marzo de 2009

Propuesta para los poco inspirados

Si andáis escasos de planes y buscáis una noche de fin de semana que no os deje indiferentes, yo optaría por ir al cine. Ahora bien, si pensabas ir a ver la de los chiguaguas repelentes (porqué tan poca originalidad? por lo menos hay tres películas en cartelera sobre chuchos maleducados) lee con atención este post. Pretendo conseguir que no malgastes tu efímera existencia (y tu aun más efímero sueldo) con tópicas películas yankies recicladas.
Pocas veces salgo de la sala con la sensación de no haber malgastado esos casi 8 euros que cuesta el cine (sin carnés varios que suavicen el navajazo) pero el pasado viernes fue una de ellas.


Slumdog millionaire es una película que recomiendo a todo el mundo. Conocida por su destacado triunfo en los Oscars, que obviamente considero acertado, tiene todo lo que puede tener una buena peli. Tiene un argumento singular, en ocasiones surrealista, pero diferente a lo que hayas podido ver, lo cual se agradece enormemente. La trama se esclarece mediante saltos temporales y aunque esto provoque pérdidas momentáneas, mantiene tu atención y la intriga de no comprender la historia hasta pocos minutos del final. Tiene una grandísima banda sonora, además de una fotografía estupenda. El actor que interpreta al protagonista no podía ser otro, ni tampoco el que hace de presentador. Plasman a la perfección las aptitudes de cada personaje y las de la clase social a la que pertenecen. La película nos descubre la dureza de sobrevivir en los arrabales de algunas ciudades indias, donde abundan la pobreza y la delincuencia. Refleja las penurias que sufren sus gentes y la dificultad de abandonar esa vida, con dureza pero sin escenas de violencia explícita, lo que me parece admirable. Hay incluso matices de comedia. Pero ante todo la trama gira en torno a una relación amorosa, y eso nunca está de más para sensibleros como yo...
Id a verla, en serio. Aprovechad mientras siga en la gran pantalla antes que bajarosla de internet (por la mala definición, digo..)
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