lunes, 23 de febrero de 2009

A 25 min de Madrid y a 3 de Toledo

Subes sin conseguir llegar a ninguna planicie y bajas sin poder descansar en ninguna llanura. Calles y más calles que se estrechan a medida que avanzas y que terminan en plazas que no merecen denominarse cómo tal. Toledo, exagerado bullicio de datos históricos imposibles de memorizar, puertas de madera envejecida y paredes rústicas que oscurecen tu paseo, obligándote a menudo a recurrir a uno de los jerseys doblados que cargas a tu espalda (única ventaja de llevar la maleta contigo hasta encontrar el hotel) Lo conseguirás sin problemas, pues está plagada de indicaciones, mapas y turistas más precavidos que tú. Pasada la muralla, espadas, cascos y demás artilujios bélicos de épocas pasadas. Piensas que es lo típico, representativo, propio.

¿Pero Toledo dónde queda? Queda a unos tres minutos del casco histórico, minutos que se alargaban debido a la mortífera subida. Unas fabulosas vistas a un pequeño patio cercado por un muro de incansable altura decoran el modesto habitáculo de 20 metros cuadrados. Nos hubiera bastado con 2 metros cuadrados para compartirnos el uno al otro. Compartimos almohada masoquista, compartimos ducha inspirada en cabina telefónica y compartimos cortina otoñal (perfectamente empleable como mantel) a juego con manta de cama matrimonial. Lo memorable, debajo de ésta última. Aún sin haber cuestas, ni iglesias, ni parrilladas.
Tu decías que viajar en AVE Madrid-Toledo sería viajar sin darte cuenta, en lo que arrancabas ya te plantabas allí. Así me sentía yo al llegar a Madrid, sin acabar de haber ido y sin ser consciente de que ya estaba de nuevo aquí. Con mucho cariño...

Indiferencia preocupante

Hace unos días realicé una encuesta callejera relacionada con el trabajo periodístico del anterior post, en la cual buscaba opinión acerca el lema publicitario "Dios no existe..." visible en varios autobuses de Madrid y promovido por asociaciones ateas interesadas en revitalizar el debate social sobre la religión. (ahora sí que veo clara la necesidad de profundizar y no darlo todo por sabido...) La verdad es que volví a casa extrañamente decepcionada. La mayoría de las respuestas (de los pocos que no se sintieron cohibidos por la amenazante grabadora y no pasaron de largo) eran de tipo nosabe-nocontesta:"No me interesa, no sé de lo que hablas, no lo he oído, me es indiferente". Los propios madrileños, usuarios habituales del transporte público de la ciudad y en general, de edad adulta, no fueron capaces de opinar brevemente (ni contestar con un simple monosílabo afirmativo o negativo) sobre una campaña publicitaria de gran repercusión mediática y relacionada con temas de gran vigencia en la actualidad como pueden ser las creencias individuales y el derecho de libertad de expresión. Es evidente que no es una cuestión de vida o muerte, pero no por eso debería pasarse por alto, ya que algo tan básico podría ser el desencadenante de otros acontecimientos que en un futuro sí nos afecten.
Resulta preocupante analizar ante que hechos nos definimos y ante cuales nos mostramos imparciales. ¿Por qué sólo ciertos temas de elevada carga humanitaria nos hacen reflexionar y sentir empatía con los allegados? ¿Por qué sólo nos apropiamos de lo más banal, trivial o cercano; de lo que automáticamente rechazamos sin necesidad de profundización? (véase el crimen, acoso, etc) ¿No consideráis, como yo, imprescindible emplear nuestros propios criterios para valorar cada noticia o hecho que conozcamos, y no sólo responder condicionados por el sentido común, o dicho de otra forma, lo que la sociedad clasifica superficialmente como bueno y malo? En definitiva,¿no es fundamental construir una ideología con la que afrontar lo que se nos viene encima día a día? Para ello no podemos prescindir de la opinión, de la discusión y de la confrontación de ideas. No debemos cuestionar sólamente lo que nos atañe directamente. Es indispensable ver más allá de una primera y establecida impresión. Sólo así nos es posible adquirir un punto de vista mejor ajustado a nuestros principios y actuar acorde a ellos.
Llevo preguntándome mucho tiempo hasta que punto es importante estar concienciado dentro de la sociedad, y porqué está mejor visto mantenerse neutral ante los fenómenos sociales, que no nos afectan de primera mano, que adquirir una ideología radical o extremista...¿Es más criticable el fanatismo que la pasividad? ¿Quienes son los que, al final, hacen que la sociedad cambie y evolucione?

miércoles, 18 de febrero de 2009

"Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida"

Hoy tengo mi primer acto periodístico serio, sin contar con las conferencias (mi aportación consistía en sostener la grabadora). El afortunado entrevistado es el presidente de la asociación de AMAL (Asociación de Ateos yLibrespensadores de Madrid). Mi compañera y yo decidimos hacer la práctica sobre el autobús ateo porque reúne polémica y actualidad, y por otra parte, porque el debate religioso siempre me ha interesado mucho, y siendo ambas ateas, resultaría sencillo enfocar el trabajo. También tenemos pensado citarnos con algun evangelista o directamente asaltar su autobús cristiano... Sería tremendamente divertido aunque nos costaría mucho hablar de ello objetivamente (bueno, otro reto más en nuestra formación estudiantil). Mientras maquinamos nuestra siguente aparición, os dejo con un fragmento del manifiesto de AMAL, con el que estoy totalmente de acuerdo. Verdaderamente me cuesta creer que haya gente cuyo miedo le ciegue tanto como para no escoger la explicación más sencilla y comprensible. Que conste que es sólo una opinión, no trato de imponer mi punto de vista, sólo digo que me cuesta entenderlo.

"Las personas capaces de pensar con libertad sin dar las cosas por sabidas, de cuestionar las verdades generalmente aceptadas, de discrepar si es preciso del discurso dominante, de criticar públicamente las afirmaciones impuestas por la tradición, han constituido una vanguardia que ha permitido combatir la ignorancia y la superstición, y alcanzar muchos de los logros más remarcables del pensamiento humano.(...) Solamente nuestras obras y nuestras eventuales contribuciones al conocimiento, en definitiva nuestro legado, permanecen."

En resumen, personalmente pienso que deberíamos centrarnos en el poder de la mente humana y en desarrollarlo hasta el límite. Ésto es lo que más beneficiaría a nuestros descendientes, no?

domingo, 15 de febrero de 2009

Ausencia injustificada

La razón por la que no he escrito nada desde el día en que creé este magnífico y ultravisitado blog, podría ser por falta de tiempo, pero realmente fue por pereza, pereza pura y dura. Ea! no seais duros que también influye en gran parte el encontrarme en época de exámenes. He estado muy distraída en mis pocos momentos de ocio; intentaba pasar el mayor tiempo posible al aire libre, ya que luego tocaba volver a enclaustrarse en la biblioteca y repasar durante horas... Bueno, no estrictamente, pero leer por encima también cansa muchísimo! Mi cerebro necesitaba largos periodos de estancamiento mental frente a la ventana para recuperarse de escasos minutos de estudio "intensivo".
Que sí, que siempre se puede sacar tiempo para escribir o para hacer cualquiero cosa que se quiera hacer, asique no hay excusa que valga. Es verdad que prefiero reservar el enorme esfuerzo que requiere teclear para cuando tenga verdaderamente algo que contar, pero sí, a partir de ahora me replantearé lo del blog, que para algo está la chuminada, no sólo para ocupar espacio inutilmente.

martes, 3 de febrero de 2009

Hola!

Eva fue la primera víctima de la tergiversación informativa. Con ésta pequeña contribución a la blogsfera pretendo evitar que me ocurra lo mismo a mí y a cualquiera que me visite, reconociendo desde el principio que intentaré ser lo más subjetiva posible. Desengañaos, ésto no es el paraíso de la información.

Y con eso queda inagurado oficialmente mi blog. Espero que todo el que se deje caer por aquí encuentre algo que realmente le parezca curioso y le anime a volver. Eso sí, abstenerse a comentar los blogers expertos, no quiero críticas constructivas...tambien los que buscan sexo gratuito, para eso me encontraréis en las redes sociales! Tampoco se aceptan los típicos mensajes estandarizados de amiguitos aburridos, ni publicidad, ni enlaces de vuestros blogs, ni comparaciones odiosas, ni opiniones contrarias a la mía, etc etc etc. Tras éstas insignificantes peticiones, sabed que no me cortaré un pelo en dar mi opinión. Vuestra sensibilidad puede llegar a peligrar, queda dicho. Ante todo, libertad de expresión! :)
Un saludo de una periodista en proceso probando suerte.
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